
Este proyecto, financiado por fondos Feader y del Gobierno de Aragón, tiene como objetivo evaluar el impacto de la aplicación de compost en la reducción del gasto hídrico en el cultivo de cerezo y en la mejora de las propiedades físicas y químicas del suelo y, por tanto, en su productividad. En definitiva, se pretende un uso eficiente de recursos como el agua y una mejora de resultados económicos en términos de productividad, combinando una agricultura más sostenible con la protección del medio ambiente.
El Grupo de Cooperación REGHICER está integrado por las empresas Nectacinca SL, Sat 4301 Río Cinca y Saidifrut SCL, la Asociación de Agricultura Regenerativa (AAR), la unidad de Hortofruticultura del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y el Grupo de Investigación Conservación de Suelo y Agua en Agroecosistemas de la Estación Experimental de Aula Dei (CSIC). Esta actuación corresponde a la convocatoria de apoyo a acciones de cooperación de agentes del sector agrario a través de la creación y funcionamiento de Grupos de Cooperación en el marco del Programa de Desarrollo Rural para Aragón 2014-2020 aprobado por la Comisión Europea.
Se trata de un proyecto de dos años de duración cuyas parcelas experimentales (variedades Chelan y Lapins) se encuentran localizadas en una zona de especial protección para las aves (Red Natura 2000) en la Finca San Miguel (Belver de Cinca, Huesca).
Actualmente la principal limitación de la agricultura de regadío es la disponibilidad de agua, tanto en términos de calidad como de cantidad. Esta carencia es un aspecto muy relevante a la hora de garantizar el futuro del regadío, dado que suele ser el primer sector al que se le aplican restricciones en el suministro de agua durante los periodos de escasez. Por tanto, la conservación de agua dentro de las fincas agrícolas, sobre todo mediante la adopción de prácticas agrícolas que reduzcan las pérdidas por escorrentía, para aumentar la infiltración y el almacenamiento de agua en el suelo, puede ser de suma importancia para el agricultor.
La aplicación de compost en los suelos ofrece un enorme potencial ya que combina la protección del medio ambiente con una producción agrícola sostenible. Mejorar el contenido de carbono del suelo es un proceso a largo plazo, que también disminuye la tasa de erosión, e incrementa el secuestro de carbono para mitigar el cambio climático. Por otro lado, mejora el contenido de nutrientes, la estructura del suelo, la capacidad de retención de agua y el intercambio catiónico, estabiliza el pH y fomenta un círculo natural de fijación, descomposición y liberación de los nutrientes necesarios para el crecimiento de los cultivos. De esta forma, puede aumentar la productividad del suelo a largo plazo.



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